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- léeloya
- Bienvenidos a nuestro blog. Aquí podréis ver libros recomendados por nosotros,los alumnos de 4º ESO C (Div.) del IES Néstor Almendros de Tomares (Sevilla). También podréis dar opiniones sobre estos y a la vez recomendar vuestros propios libros.
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miércoles, 24 de abril de 2013
Relatos de un día de Feria (4)
¿Sabéis lo que es tener dinero "pa" la Feria pero no para pagar la casa? Pues eso es típico en Sevilla.
A mí no es que me encante la Feria de Sevilla pero respeto a esas personas super-ilusionadas porque llegue la Semana fantástica de abril.
Yo pienso que una de las cosas más imprescindibles para poder ir a la Feria es tener mucho dinero. Dinero, es lo que le faltaba a esa familia tan pijísima que como dice el dicho, las apariencias engañan. Todos los años van diariamente a la Feria casi las 24 horas del día.
El padre de familia, todos los días con el mismo traje y la misma camisa pero con distinta corbata. Su mujer, todos los días entaconada y siempre con vestidos del "Charco la Pava" pero como he dicho antes que son muy pijos, ella decía que sus trajes eran de "Adolfo Domínguez". Y los niños con pantalones de pinzas con más manchas que el "trapo de un gitano" y con sus blusitas de cuadritos.
Esta familia que iba todos los años sin faltar ni un sólo día, siempre estaban en la caseta de Endesa metidos. Cada vez que entraban en la caseta, la gente murmuraba sobre ellos. Y es que eran capaces de llevarse una hora o dos con el mismo refresco en la mesa, más aguado que un hielo en la Plaza de España en pleno agosto. Todos llegaban a la conclusión de que esta familia mucho aparentaba pero a la hora de la verdad no tenía dinero ni para llevarse un trozo de pan a la boca.
Cuando esta familia se da cuenta de que casi toda las personas de la caseta los criticaban, decidieron no ir nunca más a la fantástica Feria.
María Rodríguez.
miércoles, 6 de marzo de 2013
Imitando el relato "El castellano viejo" de M.J. Larra (4)
Una Nochevieja distinta
La cena de Nochevieja aún no estaba preparada.
El pollo en el horno, el jamón sin cortar, las uvas sin pelar. Toda la familia empezó a prepararlo todo a las diez y media de la noche. Los invitados empezaron a llegar.
Primero la familia paterna: el padre de familia con bigote amarillo de fumar y simpaticón; su mujer, delgada, arrugada y muy criticona y acompañándoles el único hijo que queda viviendo con ellos, al que le llaman "Nini".
Nada más entrar la madre, empieza a quejarse de la impuntualidad de la cena. A lo que el padre le quita importancia con una sonrisa y el hijo aprovecha para hacerse sus "pitillos".
Una vez peladas las uvas y cortado el jamón, se disponen a preparar la mesa, aprovechando que los abuelos se están encargando de los nietos que eran como "Zipi y Zape".
Cuando va a revisar el pollo con su salsita y las patatas con su pimiento y cebolla troceada, al abrir la puertecita de aquel horno que tenía unos treinta y cinco años por lo menos, se dan cuenta de que está chamuscado y solo se salva una pequeña parte que no será suficiente ni para los "animalitos" de los pequeños niños.
El marido con la cara de Frankestein, por miedo a la mirada incriminativa de su madre, sale por la puerta de atrás a comprar un pollo sin acordarse de que en esa noche estaría todo más cerrado que un ayuntamiento un domingo. Por lo que tiene que regresar a su casa y cenar con lo que se pueda, como: patatas fritas de paquete y unos Chetos. Mientras, aguanta los comentarios de su madre, el vacilón de su hermano y los animalitos de la casa que parecían que nunca habían comido Chetos. Pasa el tiempo hasta llegar al final de la última noche del año. Y con ella el momento de las uvas. Comienzan a dar los cuartos. El padre con su cuenco de uvas y un cigarro entre los dedos, la madre con sus uvas, el hijo "Nini" comiéndose antes de tiempo las uvas por la ansiedad provocada por el morado, el hermano con su mujer muy calladitos que parecían que estaban en una funeraria y los dos niños correteando por el salón como si estuvieran en un cross.
Empiezan las campanadas, a esto que un niño tropieza con una silla, empuja a su abuela con su cigarrito entre los dedos y su cuenco y este se atraganta, hecha de todo por la boca y acaban como el "Rosario de la Aurora".
María Rodríguez
La cena de Nochevieja aún no estaba preparada.
El pollo en el horno, el jamón sin cortar, las uvas sin pelar. Toda la familia empezó a prepararlo todo a las diez y media de la noche. Los invitados empezaron a llegar.
Primero la familia paterna: el padre de familia con bigote amarillo de fumar y simpaticón; su mujer, delgada, arrugada y muy criticona y acompañándoles el único hijo que queda viviendo con ellos, al que le llaman "Nini".
Nada más entrar la madre, empieza a quejarse de la impuntualidad de la cena. A lo que el padre le quita importancia con una sonrisa y el hijo aprovecha para hacerse sus "pitillos".
Una vez peladas las uvas y cortado el jamón, se disponen a preparar la mesa, aprovechando que los abuelos se están encargando de los nietos que eran como "Zipi y Zape".
Cuando va a revisar el pollo con su salsita y las patatas con su pimiento y cebolla troceada, al abrir la puertecita de aquel horno que tenía unos treinta y cinco años por lo menos, se dan cuenta de que está chamuscado y solo se salva una pequeña parte que no será suficiente ni para los "animalitos" de los pequeños niños.
El marido con la cara de Frankestein, por miedo a la mirada incriminativa de su madre, sale por la puerta de atrás a comprar un pollo sin acordarse de que en esa noche estaría todo más cerrado que un ayuntamiento un domingo. Por lo que tiene que regresar a su casa y cenar con lo que se pueda, como: patatas fritas de paquete y unos Chetos. Mientras, aguanta los comentarios de su madre, el vacilón de su hermano y los animalitos de la casa que parecían que nunca habían comido Chetos. Pasa el tiempo hasta llegar al final de la última noche del año. Y con ella el momento de las uvas. Comienzan a dar los cuartos. El padre con su cuenco de uvas y un cigarro entre los dedos, la madre con sus uvas, el hijo "Nini" comiéndose antes de tiempo las uvas por la ansiedad provocada por el morado, el hermano con su mujer muy calladitos que parecían que estaban en una funeraria y los dos niños correteando por el salón como si estuvieran en un cross.
Empiezan las campanadas, a esto que un niño tropieza con una silla, empuja a su abuela con su cigarrito entre los dedos y su cuenco y este se atraganta, hecha de todo por la boca y acaban como el "Rosario de la Aurora".
María Rodríguez
martes, 11 de diciembre de 2012
Ana
Relato sobre futuro profesional.
Imagínate que todos tus sueños de un futuro y un bien para ti se estrellan. Hablo de él, un chico con 17 años que quería ser farmacéutico, llamado Evaristo.
Imagínate que todos tus sueños de un futuro y un bien para ti se estrellan. Hablo de él, un chico con 17 años que quería ser farmacéutico, llamado Evaristo.
Todo comenzó en 4 de ESO, él empezó a bajar las calificaciones de los exámenes, nada de esto estaba en sus planes, ya que tenía las ideas tan claras de lo que quería llegar a ser en un futuro al finalizar sus estudios.
Evaristo se dio cuenta que algo en el estaba fallando. Fue una tarde noche cuando se encontraba haciendo sus tareas, no podía concentrarse en ello, debido a que no dejaba de pensaren ella,una chica llamada Ana. Poco a poco se fue enamorando más y más de Ana, pero ella solamente le veía como uno de sus mejores amigos.
Los padres de Evaristo estaban muy descontentos con él, ya que sabían que si seguía así no llegaría a las notas medias para entrar en el módulo de farmacia.
Evaristo se esforzó tanto que en junio no le quedaron ninguna, el estaba feliz por sus calificaciones y a la vez triste porque Ana solamente lo veía como un simple amigo.
Fue a matricularse en el módulo de farmacia en Castilleja de la Cuesta, cuando uno de sus profesores vio sus notas medias y le dijo que le faltaba casi un punto para entrar en el módulo que tanto deseaba.
El joven Evaristo se desilusionó mucho, pero Ana le ayudó a entrar en un módulo de comercio en un instituto de Sevilla que era privado.
Él se motivo por haberle ayudado ella y entró en ese módulo. Estaba feliz porque ella también entró y la podía ver todos los días.
Evaristo aunque estuviera en la misma clase con ella, se dio cuenta de que tenía que estudiar para poder llegar a ser en un futuro farmacéutico. En cambio, Ana se enamoró de otro chico, pero él solo la veía como una amiga. Ana dejó de estudiar.
En fin de curso Evaristo aprobó el módulo de comercio y pudo meterse en el módulo de farmacia. Sin embargo Ana tuvo que repetir.María Rodríguez Calle.
jueves, 14 de junio de 2012
Verano en vaqueros
Libro: Verano en vaqueros,Ann Brashares, Ed. SM
Argumento: Cuatro amigas, Lena, Carmen,Tibby y Bridget iban a pasar su primer verano separadas. Comparten unos vaqueros entre todas que le sientan bien a cada una de ellas. Carmen pasa su verano con su padre, la mujer de este y sus hijos. Lena y su hermana Effie se van a Grecia con sus abuelos. Bridget va a un campamento de fútbol Y Tibby se pasa todo el verano trabajando en un supermercado y en su tiempo libre graba una película, con Bailey, una niña con leucemia,que al final fallece. Carmen comienza a tener problemas con su padre, ya que no se esperaba un verano con una familia que no conocía. Esta vuelve con su madre, pero se da cuenta de lo ocurrido y pide disculpas. Lena conoce a un chico llamado Kostos con el cual mantiene una relación. Bridget en el campamento de fútbol se enamora de su entrenador Eric.
Opinion personal: Este libro me ha gustado bastante,ya que trata de adolescentes que aunque se separen siempre estarán unidas por la amistad.
viernes, 18 de mayo de 2012
Bajarse al Moro
Libro: Bajarse al Moro, José Luis Alonso de Santos, Ed.
Argumento:
Son dos primos, Chusa y Jaimito, que viven en un piso en una calle de Madrid .Ellos se dedican a recoger a gente de la calle para bajar al moro a por drogas para poder traficar con ellas una vez que llegan.
Chusa mete en el piso a Elena una jóven que se escapa de su casa tras una pelea con los padres.Chusa le pide a Alberto, un policía que vive con ellos, que le quite la virginidad a Elena para poder bajar al moro con ella y así se podría meter la droga en la vagina. Bajan al moro y una vez de vuelta pillan a Chusa, a esta la meten en la cárcel. Alberto cansado de todos los problemas se marcha a una casa con Elena y ambos preparan todo para su boda. Chusa le confiesa a Jaimito que está embarazada de Alberto pero que no se lo piensa decir porque no quiere meterse en la vida de la pareja, y Jaimito vuelve a su vida e intenta a ayudar a Chusa en todo lo que pueda.
Lo recomiendo porque es la obra de teatro que me he leído y más me ha gustado.Es una obra muy facil de leer. Los temas que trata sobre las drogas son actuales y entretenidos porque los personajes tienen sentido del humor. Si la tuviera que puntuar le pondría un 9.
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