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Bienvenidos a nuestro blog. Aquí podréis ver libros recomendados por nosotros,los alumnos de 4º ESO C (Div.) del IES Néstor Almendros de Tomares (Sevilla). También podréis dar opiniones sobre estos y a la vez recomendar vuestros propios libros.
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martes, 28 de mayo de 2013

Imitando textos realistas del S.XIX (5)

Elena y la bestia.
Las lágrimas de Elena caían sobre la almohada de la cama de su habitación  oscura, silenciosa, en la que solo el llanto de escuchaba. Las lágrimas recorrían su piel, también tramos morados debido a los golpes que recibía de su marido todas las noches. Ya no aguantaba más, se sentía sola, nadie la entendía y tenía miedo de actuar, por si la cosa acababa peor. Ella era una mujer delgada, de estatura media, buena persona y que lo perdonaba todo pero ya no podía seguir así. El era una bestia, alto y grande, robusto, muy serio y exigente. Todas la noches se disponía el miserable a pegarle a su mujer por cualquier motivo; La comida, la ropa, la limpieza o cualquier cosa. Siempre ocurría de la misma forma y en el mismo lugar: El llegaba por la noche bebido. Cuando entraba en casa solo sabia quejarse y reprocharle a Elena. Dejaba su abrigo largo y marrón colgado sobre la percha de la entrada, con un aroma a tabaco muy impregnado; La cogía del brazo y se la llevaba a la fuerza a la habitación, que tenia un espejo grande enfrente de la cama donde se podía ver cada noche, cada lamento, golpe y lágrima.

       -Diego J. Pulido.

miércoles, 24 de abril de 2013

Relato de un día de Feria (5)

La Feria de abril 2013.

Las ocho de la tarde de un jueves, sería un jueves normal, como otro cualquiera si no fuera un jueves de Feria. Mis amigos y yo decidimos ir a comprar a un súper cercano a la feria, para no tener que gastar tanto dinero a la hora que quisiéramos beber. Al llegar al súper compramos varias botellas de manzanilla, 7up, vasos y hielos y nos pusimos a preparar lo mejor de la feria, lo que te pone contento, EL REBUJITO.
Hacia calor vestidos de traje y la camisa marcada por el sudor. Pasó media hora cuando aparecieron los que faltaban que rápidamente se unieron a nuestra fiesta. Todo transcurría bien, sin problemas, hablábamos y nos hacíamos fotos con alguna que otra broma entre risas. Poco a poco íbamos cayendo en un mundo en el que no éramos consciente de nada, te puedes reír o llorar por cualquier cosa. En un abrir y cerrar de ojos todo había cambiado, una amiga estaba llorando por un chaval, otra estaba peleada con el novio y este a su vez estaba vomitando de la borrachera que tenia. Mi novia estaba mal, agobiada de ver a sus dos amigas en esa situación. Yo estaba preocupado por ella y para colmo otra amiga nuestra al ver vomitar al chaval de antes, se mareo y cayo al suelo inconsciente con una brecha en la barbilla del impacto contra el suelo. Todo era un caos, mi novia se desvanecía en el suelo del agobio y de pasar de la diversión al agobio en un segundo. Yo, aturdido y mareado fui junto a ella, la tranquilice y seguido vino un chaval que no conocíamos de nada a ayudarnos. Èl llamó a la ambulancia y vinieron a recoger a la desmayada. Mi novia ya calmada, se fue con ella en la ambulancia y yo me quede tranquilizando a las otras dos. Después de diez minutos fuimos a la cruz roja a recoger a mi novia que ya había salido y a nuestra amiga se la llevaron al hospital, al cirujano para que no le quedara cicatriz. Todo se quedó en un susto y dos horas más tarde estábamos todos bien, montándonos en una atracción, volviendo a reír como al comienzo de toda esta historia.

Diego J. Pulido

miércoles, 6 de marzo de 2013

Imitando el relato "El castellano viejo" de M.J. Larra (5)

Un sábado cualquiera.                                                                                                                                                  Eran las 3 de la tarde de un sábado cualquiera, cuando mi familia y yo nos disponíamos a satisfacer nuestras ganas incontroladas de tragar. Cada miembro de mi familia trajo diferentes materias para saborear y diferentes líquidos embotellados. Cuando todo el mundo estaba bien ubicado en la mesa, mi tía trajo el primer plato, sopa de picadillo. La primera impresión no fue buena: la sopa más fría que un polo en verano, el caldo no estaba bueno y el jamón, huevo y otros elementos tenían mal sabor. Después con la llegada del segundo plato, mi tío con sus largos y fuertes brazos, alcanzó una botella que contenía un líquido púrpura y se dispuso a abrirla mientras mi tía ya estaba llegando a la mesa cuando  ¡¡¡ZAS!!!  una bala de un material no muy duro salió disparada y alcanzó a mi tía que traía un plato en las manos. Al chocar el proyectil contra mi tía soltó el plato que cayó encima de mi padre y este, del impulso, se peleó con la copa de mi madre que estaba llena y al darle un guantazo nació un río rojizo que circulaba por el mantel. Tras el susto, mi tía ya más o menos recuperada del impacto en su ojo, fue a buscar los utensilios de limpieza: una escoba y una fregona para recoger los cristales del disco hondo volador que mi padre rompió con su dura cabeza y para secar el gran río que discurría por una cascada bañando los cristales en el suelo. Una vez recogido y puesto todo en orden, nos sentamos todos en el sofá para ver una película que no pudimos ver porque el DVD estaba más roto que un frágil cristal cuando cae al suelo. Cuando el manitas de la familia, o sea yo, me levanté para intentar arreglarlo, mi primo salió corriendo al baño con más mala cara que un zombie moribundo para devolver la maravillosa y en buen estado comida que había comido mientras mi familia maldecía aquel sábado, que ninguno esperábamos que acabase de aquella forma.   

                                                                                      Diego. J. Pulido.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Aficiones urbanas.

Relatos sobre el futuro profesional

Con las manos llenas de pintura, un rulo en mano y diversos colores en spray, dos amigos se dedican a pintar diferentes muros de la ciudad, plasmando en ellas líneas y sombras, dando lugar a sus mejores graffitis. Cada vez cuesta más salir a pintar ya que el tema está bastante controlado por la policía y en ocasiones han tenido que salir huyendo y quieren probar emociones y cosas nuevas. Poco a poco conocen a gente que hace bmx, una modalidad de montar en bicis especiales para poder dar saltos y hacer trucos en la calle, saltar bancos o diferentes obstáculos. Uno de los dos amigos ya tiene una bicicleta de bmx y el otro comienza a interesarse en el tema y no tarda en comprarse una. Lentamente, cada vez salen menos a pintar y hacen más bmx. Las diferentes piezas rotas de una de las bicis de los dos amigos, hacen que su dueño tenga que gastarse el dinero casi todos los meses en arreglarla. Pero un día se rompió una pieza fundamental y decidió no hacer mas bmx hasta que no comprara una bici nueva, la que quería desde hace un año. Al no tener una bici disponible, vuelve a salir más a pintar y cada fin de semana  vuelve a las calles junto a su amigo para plasmar sus mejores dibujos. Al cabo de varios meses, después de haber huido un par de veces de la policía, comienza a echar de menos la bmx y en ese mismo mes consiguió ahorrar el dinero de la bici, que por ese tiempo estaba de oferta. Cuando la compró se dedicó por completo a la bmx junto a sus amigos, incluido el que salía con él a pintar. Finalmente se hicieron profesionales de este deporte aunque de vez en cuando salían a las calles para seguir plasmando en los diferentes muros de la ciudad sus mejores  trazos.

                                                                                                 -Diego.J Pulido

viernes, 25 de mayo de 2012

Llámame simplemente Súper

            

Título: Llámame simplemente Súper, Reinhold Ziegler. Ed. Anaya, Col. Espacio Abierto.

Argumento:

 La historia de este libro trata sobre un chico y su madre. Ellos se mudan constantemente por los rumores que corren sobre el padre del chico. En la ultima mudanza, la madre del chico encuentra trabajo, y él hace amigos. Por el momento nadie sabe la historia de la familia. Un día el chico engaña a sus amigos para que no encuentren su cabaña y al llegar tarde a casa se encuentra en ella a la policía. Con el miedo, el chico cuenta que han tratado de secuestrarle y empiezan a investigar. Tras unos meses descubren que todo es mentira y le proponen que visite a un psicólogo todas las semanas, de lo contrario el caso iría a los juzgados. El chico decide ir al psicólogo todas las semanas, pues él fue quien lo convenció para que escribiera este libro.

Recomiendo este libro porque me vi en la situación del chico ante la policía y este libro representa una historia que le puede ocurrir a cualquiera. También me gusta cómo actúan la madre y el chico ante la situación que afrontan y todo lo que hacen durante la historia.  

viernes, 18 de mayo de 2012

El Ocupante


Libro: El Ocupante, Ángel Burgas. Ed. Oxford, Col. El árbol de la lectura

Argumento
Este libro trata sobre un chico adolescente, que comienza a tener problemas por culpa de las drogas con la policía tras encontrar en una fabrica abandonada los cuerpos heridos de sus dos amigos. Con ellos se había peleado a la salida del instituto. Pasan los años y el protagonista vuelve al pueblo donde pasó su adolescencia, allí  se vuelve a encontrar con sus dos amigos con los que en el pasado peleó y vuelve a ocurrir lo mismo que en el pasado: una pelea por las drogas, una fábrica abandonada, un personaje ficticio, los cuerpos heridos de sus dos amigos y problemas con la policía.

Lo recomiendo porque con este libro me imaginé la situación, me puse en la piel del protagonista y me produjo intriga. El narrador lo cuenta con un lenguaje coloquial y me llamó la atención un personaje que no es real, producto de las alucinaciones que sufre el protagonista por consumir drogas. Este personaje influye en el comportamiento del protagonista y los hechos que ocurren durante toda la historia.